Uno de los principales problemas que tenemos en nuestro siglo en nuestra sociedad es lo extendida que está la violencia y por desgracia, casi siempre son las mujeres y los niños las víctimas de la misma.

Además de la violencia física, que es más explícita y a menudo deja secuelas y pruebas visibles, existe otro tipo de violencia, la violencia psicológica, la cual es  invisible la mayoría de las veces y no deja huellas a ojos de los demás. Dicha violencia consiste en una serie de actuaciones que a través del empleo de mecanismos de control atenta contra la integridad psicológica, el bienestar o autoestima de la persona agredida. Estos actos violentos consisten en supuestos de abusos verbales, como rebajar, ridiculizar, hacer ironías para generar inseguridad, humillar. También son casos de violencia psicológica la intimidación, determinados gestos, gritos, miradas amenazadoras, así como todos aquellos comportamientos y actitudes en los que se produce cualquier forma de agresión psicológica.

Existe además el problema añadido de que en numerosas ocasiones esta violencia es tan sutil que la víctima no sabe qué está pasando, no lo percibe, por lo que cada día que pasa está más anulada como persona y menos predispuesta a actuar contra la situación que está sufriendo. 

 

Si te sientes con tu relación de pareja triste, apática, sin energía, sin capacidad de reacción, dudas de ti misma, de tus capacidades, te sientes confundida, sientes una cierta hostilidad de tu pareja hacia ti aunque él no lo muestre claramente, si tu pareja te hace sentir inferior, humillada, no le da importancia a tus sentimientos, ni respeta tus gustos, opiniones, amigos, critica y ridiculiza lo que haces o dices, en definitiva, te hace sentir mal aunque no tengas certeza de lo que está sucediendo, puede que seas víctima de este tipo de agresores. 

Es fundamental que la mujer perciba ante todo la situación que está viviendo para así poder tomar conciencia del problema, aceptarlo y en consecuencia tomar medidas.

La mujer debe saber que un maltrato continuado, ya sea físico o psicológico, suele dejar secuelas importantes en su salud, tanto mental (alteraciones psicopatológicas como  pueden ser baja autoestima, abuso de sustancias, inadaptación a la vida cotidiana, ciertos síndromes, alteraciones de percepción, etc…), como fisiológicas y trastornos funcionales.

Por mi experiencia con mujeres que han sufrido la violencia, y en especial la violencia psicológica, puedo ayudarte a identificarla, a que comprendas la manera de actuar del agresor, a que manejes mejor las emociones que generan este tipo de situaciones de violencia y que están presentes en la mayoría de las mujeres que la sufren, y sobre todo a tomar medidas y a recuperar tu autoestima.

La mujer con hijos tiene además el problema añadido de que sus hijos queden con secuelas psicológicas debido a este tipo de actuaciones por parte del agresor y es por ello por lo que debe tomar medidas y actuar ya!

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